Sueño despierto, amanezco en la oscuridad, vivo una muerte lenta y agónica, palabras afloran y marchitan de mi ser.
Mí inconsciente negativo volvió a florecer y mi paciente desespera, mi conciencia me abrume, mi mirada actualmente refleja perdición.
El cielo se vuelve cada vez más gris, más gris, más gris hasta llegar al negro del vacío total de todo una generación perdida de muchos alienados o marcianos que se olvidan de donde son, de cómo hablan, de cómo comen, de cómo visten, hasta de cómo viven; mi revolución caliente es mi verbo y mis suspiros mis poemas eternos.
Cambios dará el destino y yo seguiré en ese cuarto de hotel inflando condones, llenos de semen, en forma de globos de una fiesta lujuriosa que vivimos los dos.
Desorden, poemas y vida.
2 comentarios:
Triste, triste, triste; real.
Aunque tus cenizas viajen dispersas tu mente es consciente del ocaso humano.
Ammm yo tengo canchita si te apetece: aún esta es la obertura .
(:
Maravilloso realismo.
Sólo unos pocos apreciamos el hundimiento de la belleza humana para convertirnos en muñecos de cartón clonados.
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