Encandilado de tus movimientos sexuales, eróticos y mortales, Hey! chica menéalo, algo dirty para mis gustos oscuros y algo clean para mi psicología menos enajenada de este nuevo yo… Hasta abajo, sí hasta el suelo; bésame de la cabeza a los pies y enamórame otra vez con tus caderas y ese movimiento erótico que sales de tus venas, niña dirty, niña sucia.
Hazlo una vez y otra vez encandílame una y otra vez de esta orgia para mis ojos y mi aparato reproductor… sonríe que con eso vivo; de eso vivo y muero, de una sonrisa ajena y unos versos extraños que no son nada para este mundo y son todo para mí; sí encandílame y dame morbo niña, mucho más morbo del que te puedas imaginar para este extraterrestre virtual.
1 comentario:
El hombre, siempre esclavo de lo visual.
Saludos.
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